Muchas veces me pregunto porqué el magisterio, en cualquiera de sus niveles, ha dejado de ser valorado por la sociedad, a comparación de otros gremios como son el de los médicos, abogados o ingenieros, cuando los segundos no podrían existir sin los primeros.

De momento tengo una serie de hipótesis que puedo concretar en 3 frases.

1) Ser maestro requiere una vocación superior.

  • La mayoría de los maestros no tienen el nivel de vocación necesaria, pues se trata de dar y recibir de otros sin reservas.

2) La escuela ha dejado de ser un lugar atractivo.

  • Desde hace tiempo ir a la escuela ya no representa una oportunidad de movilidad económica como en otros momentos, donde ser licenciado abría la puerta de oportunidades laborales y se alcanzaba no sólo una movilidad económica, sino también social. Actualmente sólo interesa la movilidad económica, porque moverse socialmente implica otros factores como la educación.

3) La mala imagen que han creado los medios de comunicación sobre el magisterio.

  • La mayoría de las noticias no dan una buena imagen del magisterio, ni hay series de televisión que exalten su labor, como si existen de abogados o médicos…