Primera de dos partes

Como el día del reyes

Descubrí que los Reyes Magos no existían a los 8 años, y desde entonces deje de experimentar esa sensación de ansiedad por abrir regalos, hasta ayer por la mañana, al filo de las 8 de la mañana que mis alumnos de comunicación educativa me entregaron sus bitácoras de aprendizaje. Pasaron 12 horas para que empezará abrir mis regalos… digo las bitácoras.

Y como entonces, la expectativa era grande y cumplida, tanto que me la pase jugando con los juguetes hasta las 2 de la mañana… digo leyendo las bitácoras.  Que delicia había de todo, bitácoras interactivas, dónde tenías que abrir papelitos para descubrir mensajes, personajes, grandes decorados, pensamientos simples y profundos, recuperación de autores más allá de los propuestos, creatividad expresa y contenida por mis alumnos, todas y cada una como un “Huevito Kinder” lleno de sorpresas.

Mis mascotas, un Maltés Salomón y Luka un Schnauzer esperando la  hora de ir a dormir, hasta que Salo hizo un mantra estilo saludo al sol que se practica en el Yoga como señal inequívoca de que mañana hay otro día para continuar jugando con los juguetes, digo leyendo las bitácoras.

Del blanco y negro a la magia del color

Durante 14 años de docencia me la he pasado leyendo hojas en blanco y negro de los trabajos de mis alumnos, llamando la atención por caer en prácticas de copiado y pegado,  revisando la calidad y consistencia de aparatos críticos, y la citación de fuentes de consulta, rescatando medianamente sus ideas, viendo como construían un aprendizaje más a fuerza que de gusto.

En esta ocasión es diferente, veo que realmente hay un tiempo, trabajo y esfuerzo por construir su propio conocimiento, y se valen de muchos recursos para hacerlo, antes, lo confieso, lo había logrado medianamente, pero en este momento me encuentro en un proceso de hallazgos, reflexión y construcción del conocimiento personal, por eso Goboaprende sobre el tema que inicio su comienzo hasta hoy en la madrugada.

Uno de los hallazgos más importantes hasta el momento, es que construyen mejor así su conocimiento que con el uso de las aplicaciones informáticas, aunque muchos se auxilian de ellas para dar viveza a su bitácora, las utilizan como lo que son: un recurso que facilita el acceso al información, pero que la seleccionan para construir sus propios mensajes, también acierto que a los docentes nos hace falta creatividad para hacer nuestra practica educativa amena, menos estricta y más libre, nos falta tomar muchos riesgos sobre la cotidianidad de nuestras tareas y ejercicios.

Me faltan pocos juguetes por abrir y jugar, pero hago una pausa para agradecer infinitamente este 6 de enero a mediados de marzo a mis alumnos de Comunicación Educativa I.